Pusieron la carne de cañón
“Si la historia la escriben los vencedores, después se solapa y tergiversa.
Si bien las tropas rusas pusieron la carne de cañón que frenó a Hitler, entre agosto de 1941 y diciembre de 1944, Occidente, y fundamentalmente Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá, entregaron a la Unión Soviética armas, municiones y alimentos, amén de otras materias primas, que les permitieron resistir.
Estas entregas costaron más de 15.000 marinos aliados que fallecieron en las peligrosas rutas de Murmansk y Arkangel, donde se hundieron 96 cargueros, siete destructores, dos cruceros...”