Ralentizar
Tengo que elegir entre A y B.
A me jura que me sacará los ojos.
B, que sólo me sacará uno.
Y pienso: «Con un ojo puedo ver".
Elijo B y me quedo tuerto.
A promete sacarme el otro ojo y arrancarme la lengua.
B me dice que sólo me sacará el ojo.
Reflexiono: -Me quedo ciego, pero podré hablar».
Elijo B.
Sucesivas elecciones terminan con el resultado que se puede prever: ni ojos ni lengua ni manos... Lo gracioso es que mi elección ha sido en cada caso legítima y racional.
¿Tiene esto que ver con un sistema político donde existen dos partidos, uno que lleva a cabo un programa político (divorcio, eutanasia, aborto...) y el otro lo único que hace es ralentizar ese programa sin impedirlo?