No entiendo nada
“No logro entender. Estoy tranquilo en mi cuarto cálido, oyendo música. Me levanto y me dirijo a la cocina cuando me fijo en la televisión. Simplemente, aparecen cuatro enmascarados y un señor de rodillas, atado.
Comentan algo en árabe, se echan sobre él y con un cuchillo lo degüellan ante sus grotescos, inhumanos gritos.
Me paro a pensar. Ráfagas de pensamiento sobre la existencia humana, Dios y lo típico se aglutinan en mi cabeza. Pero sigo preguntándome qué puede conducir a cuatro personas, personas como yo o como cualquiera, nada importantes en este mundo, a raptar a otra y a acabar con su existencia.
Así, porqué sí. Tan fríamente. Nada cambia. Nada se soluciona. Sólo una familia destrozada y alguien que les dará el pésame y dirá que es un héroe nacional o algo por el estilo.
Vuelvo a mi cálido cuarto e intento reflexionar. Simplemente, ¿puede alguien volver a la vida normal después de presenciar tal acto? Lo más triste es que mañana continuaré, como todos, mi rutina, tan insignificante como la el resto, y lo olvidaré.
No entiendo nada... ¿Quien tendrá la respuesta? Si es que la hay.”