Martes, 22 de febrero de 2005
Otro mundo es posible.
Retomo esta frase que caracteriza al mundialmente conocido grupo Alterglobalización, para expresar mí sentimiento luego de leer el texto publicado el pasado 12 de septiembre sobre Peter Eigen y su organización Transparencia Internacional.
Y creo que otro mun do es posible si no sólo empezamos a establecer estrategias para mejorar la corrupción desde las altas esferas, sino también desde nuestro entorno más cercano, es decir, desde nuestro hogar, nuestro trabajo, nuestra universidad, nuestra comunidad y todos aquellos espacios que requieren de la interacción con otros.
Y es que con una convivencia desde cualquier espacio basada en la honestidad, el respeto por el prójimo y el compromiso social no sólo es posible otro mundo sino tambíen quee se mundo sea nuestro.
Sábado, 19 de febrero de 2005
He leído recientemente en el apartado de Dudas razonables una explicación sobre si lo correcto es decir 'mahonesa' o `mayonesa'.
Allí se explica, no sé con qué documentación, que lo correcto es `mahonesa' (mi ordenador ni reconoce este término).
Yo me baso en el Diccionario de la Real Academia Española (que para mí es fundamental) y cuando busco en sus páginas el término 'mahonesa' me explica que es una planta de ciertas características.
`Mahonesa: Planta de la familia de las crucíferas de cuatro a seis centímetros de altura, de hojas trasovadas y ásperas'.
No aparece otra acepción. En cambio, si busco el término `mayonesa' la acepción encontrada es: `Salsa que se hace batiendo aceite crudo y yema de huevo'.
Lo siento mucho, soy maestra y logopeda y mi libro de cabecera es el citado Diccionario de la Real Academia.
Sinceramente, para mí, `mahonesa' no es más que un simple vulgarismo.
Miércoles, 16 de febrero de 2005
Durante mi ya lejana época de colegial fui forzado a memorizar "los mandamientos de la ley de Dios".
Al concluir el penoso aprendizaje, resultaba que todos ellos se resumían en dos; la frustración me invadió. Una sensación si-
milar he tenido al terminar de leer el articulo Las ventajas de hacer el ridículo; las 85 líneas de que consta se compendian en dos únicas alternativas: Rosa Montero ha pasado una larga temporada fuera de este país o hace tiempo que la excelente escritora ha
optado por no ver la televisión.
Admirada Rosa: elige uno de los innumerables programas de cualquier cadena de televisión, pública o privada, y accederás a un permanente estado de ridiculez.
Contempla sólo durante unos instantes la transmisión de un partido de fútbol o de una corrida de toros, y el realizador inundará tu
retina de individuos ridículamente ataviados.
En cuanto a los políticos, ¿qué decir? Únicamente que no precisan cobijarse dentro de ropajes más o menos chabacanos. Les basta chapurrear con acento tejano o poner los pies sobre la mesa para quedar ridículamente inmortalizados.
Domingo, 13 de febrero de 2005
Impacta, la foto, pero lo cierto es que ya no tanto. Ver a una persona de color, sobre tierras que se supone que son africanas, medio moribunda, medio desnutrida y medio deshidratada, ya no nos encoge el corazón.
Estas imágenes se han convertido en algo habitual, y cuando las tenemos delante, procuramos pasarlas rápido para no entretenemos demasiado en que remuerdan nuestra conciencia y disparen por unos minutos nuestras ansias de solidaridad, que en realidad pueden hacer muy poco para paliar una situación que hemos aceptado como normal.
Eso es lo peor de todo, que hemos asumido que gente así muera todos los días de hambre, de sed, de sida, a manos de conflictos salvajes.
El conflicto entre los rebeldes del sur y las milicias árabes ha causado cincuenta mil muertos y un millón de desplazados en Sudán. La chica de la foto es una de las perjudicadas.
Y lo cierto es que aún el artículo dice: «Imágenes como ésa han hecho que la ONU se plantee una intervención
humanitaria».
Corre a mediar así en conflictos que podríamos calificar de shows televisivos. No es por justificarme, pero qué podemos esperar de nosotros mismos, si quienes dirigen nuestros intereses (incluso humanitarios) ya tampoco se inmutan por este tipo de imágenes.
Quiero creer que la ONU no se mueve también por fama y dinero
Jueves, 10 de febrero de 2005
"Nací en un pueblo de Cantabria, saqué el certificado de estudios primarios, hice secretariado y me puse a trabajar; mis padres no me podían costear otros estudios,pero yo tenía el gusanillo de hacer algo.
Me casé, me vine a Madrid, tuve dos hijas y mi misión era ser ama de casa.
Un buen día escuché por la radio que se podía hacer el graduado escolar a distancia. Mi hija estaba entonces con lo de los conjuntos, algo que yo no había estudiado, y dije: “Si empezara ahora, podría ayudarla”.
Fui a informarme, me matriculé, hice el graduado escolar, dos años.
Como creo que lo más dificil es empezar, cuando terminé hice BUP, COU, la selectividad, seguí con Magisterio (mi gran ilusión de toda la vida), me puse a trabajar, seguí estudiando, me licencié en Pedagogía y ahora estoy próxima a hacerlo en Psicología.
¿Y sabeís lo mejor? Que sigo con la ilusión del primer día. Poniendome nerviosa cada vez que tengo un examen, pero “empujándome yo misma” y diciendo que con esfuerzo y tesón se llega a todo.
Si alguien piensa en empezar a estudiar, le garantizo que la satisfacción compensa las dificultades.
Es como una droga que no perjudica la salud”
Lunes, 07 de febrero de 2005
He leído, como siempre, con interés el artículo de Javier Marías a propósito de un cierto cambio peligroso en la filosofía política del Reino Unido y no es la primera vez que me sorprende la mencíón de Calvíno en referencia a la doctrina de la predestinación y su carácter "maléfico".
Esta doctrina no puede justificar ninguna acción humana, puesto que la predestinación es solamente conocida por Dios, y no permite ningún juicio de ningunas criaturas sobre otras.
Así pues, la mención de Calvino carece de todo sentido. Calvíno jamás hubiese aprobado los planes que menciona el señor Marías en su artículo, ya que el corazón de su teología está anclado en el amor y perdón de Dios.
Viernes, 04 de febrero de 2005
Evidentemente, este hombre no tiene televisor; si tuviera, se daría cuenta de que no hace falta que haya Liga o euracopas para que en cualquier telediario de cualquier cadena dediquen de diez minutos a un cuarto de hora al fútbol.
Si no hay competición siempre se encuentra algo, posibles fichajes, fichajes abortados, lesiones, inicio de vacaciones de la plantilla, vuelta al trabajo.
En fin, cuando hay Liga, 12 minutos de fútbol, y cuando no la hay, 12 minutos de fútbol.
Estamos en un país de adictos y los medios siempre se encargarán de darles su dosis diaria. Cuanto más fútbol en las neuronas, menos de otras cosas.
Recordemos a la ex ministra Ana Palacio cuando dijo que no le gustaba el fútbol, pero que ésa era una «laguna cultural» que iba a remediar.
Patológico.
Miércoles, 02 de febrero de 2005
El sistema ha podido conmigo. En abril me reincorporé al trabajo después de la baja por maternidad. Ahora he sido despedida de modo improcedente.
Además he tenido que pelear por una indemnización justa. Y como premio perderé los 100 euros como madre trabajadora; justo ahora, cuando el subsidio por desempleo es inferior al salario y hay una boca más que alimentar.
Total, ¿quién dará trabajo a una mujer con cuatro hijos, aunque tenga diez años de experiencia laboral y titulación superior?
En este país, las palabras mujer, hijos y trabajo están muy lejos de ser compatibles. En muchas de las parejas que conozco, ellas están mucho mejor preparadas que ellos.
Pero, en cambio, siempre nos toca pagar a nosotras.
Para mí, y a pesar de todo, seguirá mi particular lucha de "madre contra el sistema".
Lunes, 31 de enero de 2005
"Vivimos en una sociedad alimentada por el consumismo y que nos hace pedir préstamos para saciar nuestra vorágine materialista.
Así es normal no llegar a final de mes
Es lamentable que nos vendan los créditos como esa varita mágica que va a solucionar todos nbuestros problemas, y lo que hace es hipotecarla."
Domingo, 30 de enero de 2005
A mis 45 años, noto que muchas mujeres de mi generación utilizan frases del tipo "estos es de mi época", como si nuestra época no fueran todas las que vivimos.
Yo he ido reinventándome día a día, como dice Nacha Guevara, y aplicando los cámbios de estilo a mi propia personalidad.
No hay que quedarse en la juventud ni mitificarla, porqué, como dice Paco Umbral: "Hacen falta muchos años para aprender a ser joven".